El desplazamiento en redes sociales, las compras en línea y los videojuegos pueden ser más estresantes que revisar correos electrónicos o las noticias.

hace 2 meses

El desplazamiento en redes sociales, las compras en línea y los videojuegos pueden ser más estresantes que revisar correos electrónicos o las noticias.

En nuestras vidas aceleradas y estresantes, a menudo buscamos refugio en línea para encontrar relajación instantánea. Muchos de nosotros recurrimos al scrolling en redes sociales, a las compras en línea (frecuentemente denominadas "terapia de compras" o retail therapy) o a los videojuegos para escapar de las presiones diarias. Sin embargo, la experiencia puede ser a menudo la contraria, dejándonos más agotados o inquietos después de desconectarnos.

Esto plantea una pregunta crucial: ¿navegamos porque estamos estresados, o estamos estresados porque navegamos?

Al recopilar datos de más de 1.500 participantes durante siete meses a través de un programa de seguimiento, los científicos de datos de la Universidad Aalto de Finlandia están ofreciendo nuevas e importantes perspectivas sobre este dilema digital.

"Estudios previos han demostrado que las redes sociales y las compras en línea se utilizan a menudo para aliviar el estrés", explicó Mohammed Belal, autor principal del estudio e investigador del Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad Aalto, en un comunicado de prensa.

"Sin embargo, nuestros resultados demuestran que un aumento en el uso de las redes sociales o las compras en línea está vinculado a un incremento en el estrés autoinformado en múltiples grupos de usuarios y a través de diversos dispositivos".

Este hallazgo desafía la noción popular de que la actividad en línea funciona universalmente como un bálsamo para la mente, sugiriendo, más bien, que el intento de escape puede convertirse en una fuente adicional de tensión.

Lee más: ¿Es Real la Adicción a las Compras?

Índice
  1. Comprendiendo el Impacto de Internet en Vuestro Bienestar
    1. El Bucle de la Gratificación Instantánea
    2. El Riesgo de la Comparación y el FOMO
  2. Las Compras en Línea Estresan Más que Leer las Noticias
    1. La Paradoja de la Información
    2. La Carga de la Decisión en las Compras Online
  3. Investigación Continúa: Resolviendo el Dilema del Huevo y la Gallina
    1. Hacia una Alfabetización Digital Consciente
  4. Fuentes

Comprendiendo el Impacto de Internet en Vuestro Bienestar

A medida que la presencia en línea se convierte en una parte cada vez más grande de la vida cotidiana, determinar su impacto general en el bienestar es una tarea cada vez más difícil y compleja. La investigación todavía carece de respuestas definitivas, particularmente en torno a cómo los comportamientos específicos en línea influyen en los niveles de estrés, tal y como detalló Belal.

El compromiso con las redes sociales, en particular, se encuentra bajo un intenso escrutinio. Las preocupaciones que rodean la salud mental de los usuarios han contribuido recientemente a la promoción de legislaciones históricas, como la prohibición de las redes sociales para cualquier persona menor de 16 años en Australia, con el potencial de que otros países tomen medidas similares. Esta legislación refleja una creciente conciencia pública y gubernamental sobre los peligros inherentes de las plataformas diseñadas para maximizar la atención a costa de la tranquilidad.

Para comprender mejor los matices del estrés y el uso de internet, el equipo de Belal llevó a cabo uno de los primeros estudios en registrar el uso de internet en el mundo real a través de software de seguimiento instalado en los dispositivos de los participantes. Esto permitió obtener datos objetivos sobre el tiempo y el tipo de actividad, eliminando el sesgo de la memoria que a menudo afecta a las encuestas. Combinado con un gran tamaño de muestra y un extenso período de observación, los hallazgos ofrecen una visión especialmente valiosa sobre cómo los hábitos en línea se cruzan con el estrés.

El Bucle de la Gratificación Instantánea

Cuando acudís a internet buscando alivio inmediato, vuestro cerebro busca una liberación de dopamina rápida. Las redes sociales y las plataformas de compras están diseñadas para ofrecer exactamente eso: la satisfacción de una nueva notificación, la emoción de una compra impulsiva o la recompensa de un like. Este mecanismo de recompensa inmediata puede parecer un antídoto contra el estrés laboral o personal, pero es una solución temporal que tiene un coste.

Lo que muchos no consideran es el "agotamiento del scroll". La exposición constante a información fragmentada, la comparación social inevitable (la famosa cultura del "postureo") y el ruido digital constante requieren un esfuerzo cognitivo significativo. Aunque creáis que estáis "descansando" al navegar, vuestra atención está siendo bombardeada, lo que resulta en una fatiga mental que se asemeja al cansancio físico. El estudio de Aalto confirma que este tipo de participación superficial y reactiva está directamente asociada a una mayor sensación de estrés al final del día.

El Riesgo de la Comparación y el FOMO

Uno de los principales motores del estrés derivado de las redes sociales es la espiral de la comparación social. Al pasar tiempo observando las vidas curadas y a menudo idealizadas de otros (amigos, influencers, celebridades), se dispara el sentimiento de inadecuación o la sensación de que os estáis perdiendo experiencias significativas (FOMO, Fear of Missing Out).

Este tipo de ansiedad comparativa es particularmente fuerte en grupos de edad más jóvenes y puede exacerbar problemas de autoestima preexistentes. El estudio finlandés, al encontrar una correlación entre el aumento del uso de redes sociales y el aumento del estrés autoinformado, subraya que la intención inicial de "escapar" o "conectar" puede convertirse rápidamente en una fuente tóxica de presión social autoimpuesta, creando un entorno digital hostil para la salud mental.

Las Compras en Línea Estresan Más que Leer las Noticias

El estudio, publicado en el Journal of Medical Internet Research, recopiló datos de uso de internet de alrededor de 1.500 adultos durante un período de siete meses, comprendiendo casi 47 millones de visitas web y 14 millones de sesiones de aplicaciones. Este volumen masivo de datos permitió a los investigadores identificar patrones robustos y correlaciones significativas.

Al comparar estos datos con los niveles de estrés autoinformados por los participantes a través de cuestionarios periódicos, los investigadores encontraron un fuerte vínculo entre el uso de internet y el aumento del estrés, particularmente entre aquellos que ya experimentaban estrés diario. Curiosamente, las mujeres informaron consistentemente niveles de estrés más altos que los hombres, mientras que el estrés tendía a disminuir con la edad y la riqueza.

No todas las actividades en línea resultaron ser iguales en términos de impacto psicológico. El estudio encontró que el tiempo prolongado dedicado a las redes sociales, las compras en línea y las plataformas de juegos estaba asociado con niveles de estrés más altos en comparación con actividades como revisar correos electrónicos o leer noticias.

La Paradoja de la Información

El hallazgo más sorprendente para muchos fue el relativo bajo nivel de estrés asociado con el consumo de noticias.

"Algo sorprendentemente, las personas que dedicaron mucho tiempo a sitios de noticias reportaron menos estrés que otras", señaló Belal. Esto sugiere que el consumo de noticias, a pesar de tratar a menudo temas difíciles, podría interpretarse como una actividad más estructurada y proactiva, ofreciendo un sentido de control o conocimiento en lugar de la pasividad del scrolling sin fin. La lectura de noticias suele ser una actividad enfocada con un principio y un fin claro.

"Por otro lado, aquellos que ya experimentaban mucho estrés no pasaban mucho tiempo en sitios de noticias, y eso es consistente con investigaciones previas que muestran que el estrés puede reducir el consumo de noticias", añadió Belal. En tiempos de gran ansiedad, las personas pueden buscar evitar la información que perciben como una carga emocional adicional, prefiriendo distracciones menos demandantes cognitivamente.

La Carga de la Decisión en las Compras Online

¿Por qué las compras en línea resultaron ser una fuente de estrés mayor que el simple acto de revisar la prensa? La "terapia de compras" rara vez funciona como terapia a largo plazo.

El estrés asociado a las compras en línea proviene de varios frentes. Primero, la fatiga de la decisión: el infinito catálogo de opciones disponible en internet obliga a vuestro cerebro a tomar constantes micro-decisiones sobre precios, características, reseñas y necesidad real del producto. Segundo, el estrés financiero subyacente. Aunque la compra inicial proporciona un pico de placer, a menudo le sigue la ansiedad por el gasto, especialmente si la actividad se convierte en un hábito impulsivo. El acto de gastar dinero es un factor de estrés conocido, y las plataformas de compra lo facilitan al máximo, eliminando la fricción de pagar en efectivo o ver el dinero físicamente.

Además, el componente de la espera (el tiempo entre la compra y la recepción) genera una expectativa que puede ser igualmente estresante, especialmente cuando se compara con el acto simple y enfocado de leer un artículo de noticias. Las compras en línea, al igual que las redes sociales, explotan los sistemas de recompensa, pero dejan una resaca emocional y, a menudo, económica.

Investigación Continúa: Resolviendo el Dilema del Huevo y la Gallina

Los investigadores esperan que al recopilar información más detallada sobre los hábitos de internet de las personas, puedan desarrollar finalmente recomendaciones y herramientas concretas que apoyen un compromiso en línea más saludable y regulado. Esto es vital, ya que la desconexión total no es una opción viable en el mundo moderno.

Sin embargo, Juhi Kulshrestha, profesora asistente en el Departamento de Ciencias de la Computación y coautora del estudio, advierte contra las soluciones demasiado simplificadas. Ella cree que las prohibiciones generalizadas o el fomento de una desconexión total podrían pasar por alto el apoyo emocional y las funciones sociales importantes que ciertos espacios en línea proporcionan.

Internet no es simplemente una fuente de estrés; para muchas personas, es un medio crucial para mantener el contacto con seres queridos, acceder a recursos de apoyo o encontrar comunidades que ofrecen validación en momentos de necesidad.

“¿La gente está más estresada porque pasa más tiempo comprando en línea o en redes sociales, o son estos sitios los que les ofrecen un apoyo importante en tiempos de coacción?”, añadió Kulshrestha en el comunicado. “Es realmente crucial que estudiemos estos problemas con más detalle para que podamos resolver ese dilema del huevo y la gallina”.

Hacia una Alfabetización Digital Consciente

El camino a seguir no pasa por demonizar la tecnología, sino por fomentar una alfabetización digital consciente. Si el estudio demuestra que el uso reactivo o impulsivo (como el scroll infinito o la compra por impulso) incrementa el estrés, la solución radica en cambiar la forma en que os relacionáis con estas herramientas.

Desarrollar una rutina digital que priorice las actividades enfocadas y con propósito (como buscar información específica o mantener comunicación directa) sobre las actividades pasivas y reactivas es clave para mitigar el estrés digital. Esto implica:

  1. Definir Intenciones: Antes de abrir una aplicación, preguntaos: ¿Cuál es mi propósito? Si es solo matar el tiempo o "escapar," es más probable que termine en agotamiento.
  2. Establecer Límites de Tiempo: Usar apps de seguimiento (ironía de la tecnología) para limitar el tiempo en aquellas plataformas que el estudio identificó como estresantes (social media, compras, juegos).
  3. Priorizar Noticias con Sentido: Dado que el consumo de noticias se asoció con menos estrés, podríais considerar destinar tiempo específico a fuentes de información fiables, en lugar de consumir información política o de entretenimiento de manera dispersa y sin contexto en las redes sociales.

Basándose en sus hallazgos actuales, el equipo de investigación planea explorar cómo los diferentes tipos de noticias (cobertura política, entretenimiento o deportiva) afectan el estrés y otras medidas de bienestar, ayudando a clarificar aún más el complejo papel de internet en la salud mental.

Lee más: Escapando del Doomscroll: Cómo las Redes Sociales Pueden Funcionar Con Nosotros, No Contra Nosotros

Fuentes

https://www.eurekalert.org/news-releases/1112008

https://www.jmir.org/2024/1/e49179

https://www.apa.org/news/press/releases/2021/10/social-media-adolescents-health

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8570267/

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