La reducción de lobos ayudó a sobrevivir a los terneros de caribú, pero solo en terrenos escarpados

hace 4 semanas

La reducción de lobos ayudó a sobrevivir a los terneros de caribú, pero solo en terrenos escarpados

Ciertas manadas de caribúes en la Columbia Británica (C.B.) se encuentran en peligro de extinción. En un esfuerzo por proteger a las crías de caribú de la depredación del lobo, el gobierno de C.B. ha implementado un programa de retirada de lobos que podría ayudar a estabilizar las manadas de caribúes.

Sin embargo, un estudio publicado en The Journal of Wildlife Management ha descubierto que si bien la depredación por parte de los lobos se ha reducido en ciertos terrenos, la eliminación de lobos no ha logrado disminuir las muertes de crías en otros.

"Este estudio es una nota de advertencia", afirmó Cole Burton, profesor de la facultad de silvicultura y gestión ambiental de la Universidad de la Columbia Británica (UBC), en un comunicado de prensa. "Las diferentes manadas se enfrentan a diferentes condiciones. El control de lobos quizás no esté reduciendo la mortalidad de las crías con tanta eficacia como pensábamos".

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Índice
  1. La Crítica Situación del Caribú en Columbia Británica
  2. La Supervivencia de las Crías: Cómo Eluden a los Depredadores
    1. La Ventaja del Terreno Rugoso
    2. Movilidad y la Amenaza Constante del Lobo
  3. La Controversia de la Caza de Lobos como Solución Única
  4. Rastreo Avanzado: Collares GPS para Entender la Mortalidad
  5. Gestión del Paisaje: Una Alternativa Más Efectiva que la Reducción de Depredadores
    1. Infraestructura Humana y el "Camino Fácil" para los Lobos
    2. El Coste de Ignorar la Restauración del Hábitat
  6. Fuentes

La Crítica Situación del Caribú en Columbia Británica

Para comprender por qué el control de lobos es una medida tan controvertida y, a la vez, una respuesta de emergencia, es fundamental entender el contexto del caribú de montaña. Estas subespecies no solo se enfrentan a la depredación natural, sino que sus hábitats ancestrales están siendo fragmentados y degradados a un ritmo alarmante por la actividad humana, incluyendo la tala de bosques y el desarrollo de infraestructuras.

Históricamente, los caribúes de montaña han evolucionado para utilizar terrenos de difícil acceso como mecanismo de defensa contra sus depredadores. Buscan las crestas y las zonas de mayor altitud, donde la nieve profunda o la orografía complicada dificultan la caza. No obstante, la intervención humana ha facilitado el movimiento de los depredadores, creando "caminos rápidos" hacia estas zonas de refugio. Cuando el hábitat principal desaparece o se degrada, el caribú se vuelve mucho más vulnerable, independientemente de la presencia de lobos. El programa de reducción de lobos, aunque costoso y éticamente debatible, fue concebido como una medida de último recurso mientras se intentaba abordar el problema subyacente del hábitat.

La Supervivencia de las Crías: Cómo Eluden a los Depredadores

El equipo de investigación, que también incluye al estudiante de doctorado Tazarve Gharajehdaghipour, analizó las poblaciones de caribúes dentro del Parque Itcha Ilgachuz de C.B. Los principales depredadores de las crías de caribú son los lobos, los osos y los glotones. Y la edad de la cría determina la facilidad con la que puede ser cazada.

La estrategia de supervivencia de las crías es una danza ecológica que depende intrínsecamente del terreno y de su propia madurez física. Las madres eligen cuidadosamente dónde parir, utilizando la geografía como primera línea de defensa. Lo fascinante del estudio es cómo el desplazamiento y la movilidad de la cría cambian el juego, redefiniendo qué depredador representa la amenaza más seria en cada etapa.

La Ventaja del Terreno Rugoso

Cuando las crías acaban de nacer, son mucho menos móviles durante sus primeras dos semanas de vida, lo que las hace más fáciles de atrapar para osos y glotones. Durante este tiempo, las crías y sus madres viven en terrenos más altos y escarpados.

Esta elección de terreno elevado y accidentado es una medida anti-depredación muy específica. Aunque el terreno montañoso es difícil para la cría, es aún más complicado para osos y glotones, que no están tan especializados en la persecución rápida como los lobos. En estas primeras dos semanas, la inmovilidad de la cría significa que la emboscada es la táctica de caza más probable, y el terreno irregular reduce la eficacia de esta táctica.

Movilidad y la Amenaza Constante del Lobo

Una vez que las crías alcanzan aproximadamente las tres semanas de edad, descienden a elevaciones más bajas y planas, donde se vuelven mucho más móviles y pueden evadir la depredación por parte de osos y glotones. Esto no ocurre con los lobos, que pueden atrapar fácilmente a una cría de caribú independientemente de su edad.

Según el estudio, antes de que los lobos fueran retirados de un área de parto en terreno accidentado, la mayoría de las muertes de crías ocurrían después de las tres semanas de edad. Al eliminar a los lobos del área accidentada, la supervivencia de las crías aumentó en 41 puntos porcentuales. Sin embargo, en paisajes más graduales (terreno más plano y accesible), con los lobos ya desaparecidos, los glotones y los osos simplemente mataron a más crías jóvenes, por lo que la tasa general de supervivencia de las crías no mejoró. Este efecto de "compensación depredadora" es una lección clave: cuando eliminas un depredador clave, otros pueden llenar rápidamente el vacío ecológico, especialmente si el hábitat ya está comprometido.

La Controversia de la Caza de Lobos como Solución Única

El programa de reducción de lobos, que se lleva a cabo en helicópteros y mediante la caza selectiva, ha sido objeto de intensas críticas tanto a nivel científico como ético. Aunque el gobierno de Columbia Británica lo justifica como un recurso temporal para evitar la extinción inminente de las manadas, muchos conservacionistas argumentan que es una solución cosmética que no aborda la causa raíz del declive del caribú.

La ecología nos enseña que la eliminación de un superdepredador como el lobo puede tener consecuencias en cascada e impredecibles en el ecosistema. Si bien en el caso de los terrenos accidentados, la reducción de lobos sí tuvo un efecto positivo inmediato, este beneficio se anula en los paisajes más llanos, demostrando que la efectividad de la política está ligada a la geografía específica y, más importante aún, a la calidad del hábitat restante. El principal problema es que el caribú ya no puede depender únicamente de estrategias naturales de evasión si su hábitat está roto.

Además, depender de la eliminación continua de lobos crea una dependencia insostenible. Cole Burton, uno de los investigadores principales, destacó esta preocupación: "Si el control de lobos es a veces ineficaz y desvía la atención de la restauración del hábitat, es una verdadera preocupación. Sin recuperar el hábitat, tendrías que seguir controlando a los lobos indefinidamente". Esto plantea un dilema ético y económico, ya que el gasto en la caza de lobos podría reinvertirse en proyectos de restauración a largo plazo que beneficiarían a toda la biodiversidad de la región.

Rastreo Avanzado: Collares GPS para Entender la Mortalidad

Para llegar a estas conclusiones matizadas sobre la efectividad del control de depredadores en función del terreno, los investigadores emplearon una metodología innovadora y de alta tecnología. Según el estudio, esta es la primera vez que se han utilizado collares GPS de esta manera para rastrear la supervivencia de crías de caribú de montaña recién nacidas. Este método fue desarrollado en parte por Marie Auger-Méthé, profesora asociada de la UBC en el Instituto de Océanos y Pesca y el Departamento de Estadística, y coautora del estudio.

Gracias a los collares GPS, el equipo pudo rastrear patrones claros de comportamiento maternal y de cría. Observaron que las madres comenzaban a moverse menos cuando se acercaba el parto, permanecían cerca de sus crías, mostraban un aumento en la actividad a medida que sus crías se fortalecían y volvían a los patrones normales de movimiento si su cría moría. Estos datos de movimiento permitieron a los investigadores determinar con precisión el momento de la depredación y correlacionarlo con la ubicación geográfica y el tipo de depredador prevalente.

"Este método nos permite observar las críticas primeras cuatro semanas de vida, cuando las crías corren mayor riesgo. También utilizamos cámaras trampa para ver cuándo los depredadores estaban en las zonas de parto", explicó Gharajehdaghipour en un comunicado de prensa. Esta combinación de GPS preciso y vigilancia con cámaras trampa proporcionó una imagen completa de la dinámica depredador-presa, algo imposible de lograr con los métodos tradicionales de conteo de población o inspecciones post-mortem. La capacidad de detectar cuándo exactamente una cría es más vulnerable—y a qué depredador—es crucial para diseñar estrategias de conservación verdaderamente efectivas y focalizadas.

Gestión del Paisaje: Una Alternativa Más Efectiva que la Reducción de Depredadores

Si bien las muertes de crías de caribú relacionadas con lobos disminuyeron en terrenos accidentados, el programa de reducción de lobos no logró mejorar la supervivencia de las crías en paisajes más planos y accesibles. Esta disparidad subraya la necesidad de un enfoque de gestión del paisaje, ya que el problema real no son solo los depredadores, sino cómo la acción humana ha alterado la capacidad de las presas para evadirlos.

El estudio sugiere que la depredación de lobos sobre las crías más jóvenes, antes de que se implementara el programa, podría haberse visto facilitada por la accesibilidad creada por senderos para vehículos todoterreno (ATV), caminos para montar a caballo y valles con cubierta arbórea. Los investigadores hipotetizaron que los lobos estaban utilizando estas características creadas o modificadas por el ser humano para acceder más fácilmente a las crías en zonas que antes les resultaban prohibitivas. Por lo tanto, limitar el desarrollo de ciertos senderos y restaurar la densidad natural del bosque podría ayudar a reducir la muerte de crías provocada por lobos en lugares donde el programa de reducción no está en uso o no es efectivo.

Infraestructura Humana y el "Camino Fácil" para los Lobos

La fragmentación del hábitat es un enemigo silencioso y potente de los caribúes. Históricamente, el caribú de montaña se especializó en moverse a través de bosques viejos y complejos, a menudo utilizando líquenes arbóreos como fuente de alimento en invierno, un recurso inaccesible para otros ungulados. La tala rasa y la construcción de vías (ya sean forestales o recreativas) no solo eliminan esta cubierta vegetal y alimentaria, sino que crean corredores de viaje rápidos para los lobos.

Estos senderos, que parecen inocuos para la recreación humana, funcionan como autopistas para los depredadores, permitiéndoles patrullar áreas extensas con un gasto de energía mínimo y acceder a zonas de parto del caribú que de otro modo estarían protegidas por la nieve profunda o la dificultad del terreno. Si la gestión del paisaje se centra en cerrar o limitar el uso de estas "autopistas depredadoras" en épocas cruciales, como el periodo de parto, se podría lograr una mejora significativa en la supervivencia de las crías sin recurrir a la eliminación de lobos. Este enfoque integra la conservación del caribú con la gestión sostenible de los recursos forestales y recreativos de la Columbia Británica.

El Coste de Ignorar la Restauración del Hábitat

El programa de reducción de lobos actualmente cubre 15 manadas de caribúes, pero existe la preocupación de que esté afectando negativamente la urgencia y el foco en la restauración del hábitat. Si la solución visible y rápida (matar lobos) acapara los recursos y la atención política, la solución real y a largo plazo (recuperar el ecosistema) queda postergada.

La restauración del hábitat no es una tarea sencilla; implica la recuperación de bosques antiguos, la regulación estricta de la tala en zonas críticas y la limitación del desarrollo de infraestructura. Es un proceso que requiere décadas, pero es el único camino hacia una recuperación genuina y sostenible del caribú de montaña. Como sugiere la investigación, si solo dependemos de la caza de lobos, estamos condenados a un ciclo interminable de intervenciones costosas y temporales que, en última instancia, enmascaran el fracaso en proteger el entorno natural.

El equipo de investigación recomienda encarecidamente evaluar las comunidades de depredadores, las condiciones del hábitat y las condiciones del paisaje antes de implementar programas invasivos como el de reducción de lobos. También recomendaron utilizar el rastreo por GPS y las cámaras trampa en las manadas para comprender mejor la supervivencia de las crías, asegurando que las decisiones de conservación se basen en datos precisos y específicos del lugar, y no en una política genérica de talla única.

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Fuentes

https://www.eurekalert.org/news-releases/1115533
https://onlinelibrary.wiley.com/journal/19372817
https://www.discovery.ubc.ca/2023/12/05/study-shows-wolf-control-ineffective-in-some-caribou-calf-survival-efforts/
https://www.for.gov.bc.ca/ftp/WLD/external/!publish/Caribou/Caribou_Recovery_Program.pdf

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