El Hubble descubre el Chivito de Drácula, el vivero planetario caótico más grande conocido.
hace 8 meses

En los albores de nuestro Sistema Solar, la zona del espacio que llamamos hogar probablemente se parecía a un disco aplanado de gas y polvo, girando alrededor de una versión más joven de nuestro Sol. Estos discos protoplanetarios están presentes en las primeras etapas de todos los sistemas planetarios. Con el tiempo, el gas se acumula en la estrella central y el polvo arremolinado se fusiona para formar planetas. Estos viveros cósmicos son fundamentales para comprender cómo se forjan mundos, y por ello, cada nuevo hallazgo nos permite ajustar nuestros modelos astrofísicos.
Recientemente, el Telescopio Espacial Hubble de la NASA ha observado un disco protoplanetario que ha dejado a la comunidad científica boquiabierta. No solo es el más grande jamás visto en luz visible, sino que también presenta un nivel de caos y asimetría sin precedentes. Este masivo disco es inusualmente turbulento, con largos filamentos de polvo que alcanzan por encima y por debajo del disco a distancias mucho mayores de lo visto en cualquier otro sistema estelar joven. Los hallazgos, que desafían algunas de las expectativas sobre la calma necesaria para el nacimiento planetario, han sido publicados en The Astrophysical Journal.
La Cuna Planetaria Más Grande y Caótica Jamás Vista
Cuando hablamos de discos protoplanetarios, generalmente imaginamos estructuras relativamente ordenadas y planas, donde las partículas de polvo colisionan y se aglomeran lentamente hasta formar planetesimales, el paso previo a los planetas. Sin embargo, el objeto formalmente conocido como IRAS 23077+6707, y bautizado de manera mucho más divertida como "Dracula’s Chivito", rompe con esta imagen idílica.
La turbulencia detectada en este sistema es un factor crucial. Las grandes "barbillas" o filamentos de polvo que se extienden a lo largo de este disco sugieren que las fuerzas externas o internas están actuando de manera violenta. En los sistemas estelares jóvenes, la estabilidad es, en teoría, una aliada de la formación planetaria. Un entorno demasiado agitado podría dificultar la acreción, fragmentando los cuerpos en crecimiento. No obstante, la existencia de este disco turbulento, y su propia supervivencia a lo largo del tiempo, nos obliga a reconsiderar qué tan ordenados deben ser los viveros estelares para que nazcan nuevos mundos.
Bautizando a un Gigante Cósmico: El Chivito de Drácula
Los investigadores han otorgado a este disco protoplanetario un nombre inusual para que esté a la altura de su tamaño y estructura inesperados. Su designación formal, como hemos mencionado, es IRAS 23077+6707. Pero ha sido apodado cariñosamente "Dracula’s Chivito", en homenaje a las nacionalidades rumana y uruguaya de dos miembros del equipo de investigación que lo identificó. El "Chivito" es el plato nacional de Uruguay, un sándwich de carne típicamente sustancioso.
Y el nombre resulta ser visualmente muy apropiado, pues el disco se asemeja a un sándwich de ternera. Visto de canto, las "capas" brillantes de gas y polvo, que son los filamentos turbulentos, envuelven una "hamburguesa" de cielo oscuro que corresponde a la región central del disco. Este efecto visual, provocado por la inclinación con la que observamos el sistema, nos proporciona una perspectiva única, casi como tener una sección transversal de cómo nacen los planetas.
El Hubble detectó este nuevo disco a unos 1.000 años luz de la Tierra. Las dimensiones del joven sistema son, sencillamente, masivas, extendiéndose a lo largo de casi 400.000 millones de millas, lo que supone más de 100 veces la distancia media entre la Tierra y Plutón. Aunque el telescopio no pudo observar la estrella joven o las estrellas dentro del disco, los astrónomos creen que es probable que se trate de una estrella solitaria y masiva, o de un par de estrellas binarias.
“El nivel de detalle que estamos viendo es raro en las imágenes de discos protoplanetarios, y estas nuevas imágenes del Hubble demuestran que los viveros de planetas pueden ser mucho más activos y caóticos de lo que esperábamos”, comentó Kristina Monsch, astrofísica del Centro de Astrofísica y coautora del estudio. Monsch subraya que el disco se ve casi de canto, y sus capas superiores tenues y sus características asimétricas son particularmente llamativas.
Asimetría y Perspectiva Inédita
Tanto el Hubble como el Telescopio Espacial James Webb (JWST) han captado estructuras similares en otros discos, pero IRAS 23077+6707 nos ofrece una perspectiva excepcional. Nos permite rastrear sus subestructuras en luz visible con un nivel de detalle sin precedentes. Esto convierte al sistema en un laboratorio único y nuevo para estudiar la formación planetaria y los entornos donde se produce.
Los imponentes filamentos del "Chivito" no son el único rasgo inusual de este disco. Los investigadores han notado que estos filamentos aparecen exclusivamente en un lado del disco, mientras que un borde oscuro y afilado marca el otro lado. Esta estructura tan desequilibrada es clave. Indica que hay procesos de cambio que están moldeando el disco, como interacciones ambientales muy fuertes o un flujo masivo de partículas de gas o polvo que está ingresando al sistema desde una dirección concreta.
“Nos quedamos asombrados al ver lo asimétrico que es este disco”, explicó Joshua Bennett Lovell, coautor de Monsch y astrónomo del CfA. “El Hubble nos ha dado un asiento de primera fila para los procesos caóticos que están dando forma a los discos mientras construyen nuevos planetas. Son procesos que aún no entendemos completamente, pero que ahora podemos estudiar de una forma totalmente nueva.”
La Danza de la Gravedad y la Radiación
La asimetría en un disco protoplanetario es un signo de desequilibrio dinámico. Tradicionalmente, se espera que un disco aislado se estabilice con el tiempo, adoptando una forma simétrica y ecuatorial. La fuerte asimetría de “Dracula’s Chivito” apunta a varias posibilidades excitantes.
Una de ellas es la interacción con el medio interestelar circundante. Si el joven sistema estelar está atravesando una región densa de gas y polvo, el viento interestelar podría estar erosionando o empujando material del disco solo por un lado, creando esa frontera afilada. Esto podría ser el resultado de que la estrella se mueve rápidamente a través de su nube molecular natal.
Otra posibilidad, especialmente si la estrella central es un sistema binario (dos estrellas girando entre sí), es que la gravedad de la estrella compañera esté perturbando el disco, causando inestabilidades y elevando las capas exteriores del polvo en esos filamentos turbulentos. Esta influencia gravitatoria podría redistribuir el material, haciéndolo caer asimétricamente hacia el centro del sistema.
Finalmente, la naturaleza de la estrella misma juega un papel. Si se trata de una estrella muy masiva, emitirá una radiación ultravioleta y vientos estelares excepcionalmente potentes. Esta radiación podría estar fotoevaporando el material del disco más rápido por un lado, debido quizás a la presencia de una nube de gas cercana que actúa como escudo en la dirección opuesta, intensificando la asimetría observada. Comprender la causa raíz de esta desorganización es fundamental para descifrar si estos entornos caóticos facilitan o inhiben la formación de planetas.
Implicaciones para la Formación de Gigantes Gaseosos
Los investigadores tienen la esperanza de que el "Chivito" sirva como un caso de estudio ejemplar sobre cómo se forman los planetas, especialmente en entornos masivos y turbulentos. El inmenso tamaño del disco de acreción sugiere que el sistema podría eventualmente producir no solo uno, sino varios gigantes gaseosos de gran masa, quizás incluso más grandes que Júpiter.
En la teoría estándar de formación planetaria, conocida como Acreción del Núcleo (Core Accretion), los núcleos de roca y hielo crecen primero y, una vez que alcanzan una masa crítica (alrededor de 10 masas terrestres), atraen rápidamente grandes cantidades de gas del disco. Sin embargo, en un disco tan masivo como IRAS 23077+6707, podría entrar en juego un mecanismo alternativo: la Inestabilidad Gravitacional.
La Inestabilidad Gravitacional ocurre cuando el disco es tan denso y masivo que su propia gravedad lo hace colapsar rápidamente en distintas regiones. Estas regiones colapsadas se convierten directamente en proto-planetas gaseosos gigantes en lapsos mucho más cortos que el método de acreción del núcleo. Este proceso es más probable en discos excepcionalmente grandes y fríos, y la masa observada en el "Chivito" lo convierte en un candidato ideal para este tipo de formación planetaria rápida y a gran escala.
“En teoría, IRAS 23077+6707 podría albergar un vasto sistema planetario”, afirmó Monsch. “Aunque la formación de planetas puede diferir en entornos tan masivos, los procesos subyacentes probablemente son similares. Ahora mismo, tenemos más preguntas que respuestas, pero estas nuevas imágenes son un punto de partida para entender cómo se forman los planetas a lo largo del tiempo y en diferentes entornos.”
El Reto de los Entornos Extremos
La formación planetaria no siempre es un proceso tranquilo. Existen evidencias de que colisiones violentas de rocas espaciales pueden causar estragos polvorientos en sistemas planetarios cercanos. Estos eventos de fragmentación y choque no solo añaden más polvo al sistema, sino que también pueden alterar las órbitas y la velocidad de crecimiento de los planetesimales.
En el caso de un disco caótico y masivo como el "Chivito", la presencia de turbulencia podría incluso tener un efecto paradójico. Si bien la turbulencia extrema puede impedir la acumulación inicial de polvo, una turbulencia moderada puede ayudar a mezclar los materiales y a transportar cuerpos sólidos hacia el plano medio del disco, donde la formación de planetas es más eficiente. La clave radica en determinar el equilibrio entre el caos constructivo y el caos destructivo.
Además, el estudio de este disco es crucial para comprender la diversidad de sistemas planetarios en la galaxia. La mayoría de los exoplanetas que hemos detectado son Júpiter calientes (gigantes gaseosos orbitando muy cerca de su estrella), lo que sugiere que los sistemas masivos y turbulentos pueden ser fabricantes prolíficos de planetas grandes. Si “Dracula’s Chivito” está utilizando la inestabilidad gravitacional para formar sus mundos, los planetas resultantes podrían ser diferentes en composición y órbita a los planetas gigantes formados por acreción de núcleo en sistemas menos masivos, ofreciéndonos una visión más completa de la demografía galáctica.
El Papel Complementario de los Telescopios Espaciales
La capacidad de observar IRAS 23077+6707 en luz visible, gracias a la potencia óptica del Hubble, ha sido fundamental para revelar la estructura filamental y la asimetría del disco. La luz visible interactúa con partículas de polvo más grandes y nos proporciona detalles finos de la morfología del disco. Sin embargo, el futuro de la investigación sobre el "Chivito" y otros discos protoplanetarios pasa también por la colaboración con otros instrumentos.
Aquí es donde entra en juego la sensibilidad a la luz infrarroja del Telescopio Espacial James Webb (JWST) y la capacidad del Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA). Mientras el Hubble nos muestra la capa exterior visible y turbulenta, el JWST puede penetrar a través del polvo para estudiar la química del gas y del hielo en las regiones internas del disco, cerca de la estrella. Estudiar la composición molecular es esencial, ya que el tipo de moléculas presentes (como el agua o el metano) influye directamente en la composición final de los planetas que se forman.
Por su parte, ALMA, que opera en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas, es insuperable para cartografiar el polvo más denso en el plano medio del disco. Los astrónomos utilizan ALMA para buscar ‘brechas’ o ‘anillos’ dentro del disco, que son considerados huellas dactilares de planetas en proceso de formación, ya que estos planetas ‘limpian’ el camino a medida que orbitan. Al combinar las observaciones de visible (Hubble), infrarrojo (JWST) y radio (ALMA), los científicos pueden construir una imagen tridimensional completa y dinámica de cómo evoluciona este vivero estelar caótico.
La investigación continuada de "Dracula’s Chivito" promete ofrecer claves sobre la interacción entre la gravedad, la radiación estelar y la dinámica del polvo en la creación de mundos. Este sistema es un testimonio de la naturaleza violenta y, a la vez, creativa del universo, un recordatorio de que el caos cósmico a menudo precede al nacimiento de nuevos sistemas solares.
Fuentes
https://science.nasa.gov/missions/hubble/nasas-hubble-reveals-largest-found-chaotic-birthplace-of-planets/
https://iopscience.iop.org/article/10.3847/1538-4357/ad1a5f
https://webbtelescope.org/
https://www.almaobservatory.org/en/home/
https://www.eso.org/public/spain/news/eso1547/

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