5 destinos espectaculares que parecen sacados de una novela de Tolkien.

hace 7 meses

5 destinos espectaculares que parecen sacados de una novela de Tolkien.

El universo de El Señor de los Anillos de J. R. R. Tolkien lleva a los lectores a un viaje intrépido por la Tierra Media, un reino lleno de montañas imponentes, bosques exuberantes y pueblos idílicos habitados por elfos, dragones y todo tipo de criaturas mágicas. La serie es ampliamente amada por sus personajes y su increíble narrativa, pero también por sus paisajes vívidos, que forman uno de los mundos de fantasía mejor desarrollados de todos los tiempos. La profundidad que Tolkien otorgó a su geografía no fue accidental; como filólogo y amante de la naturaleza, veía los accidentes geográficos como contenedores de historia y mitología.

Las montañas y cavernas de la Tierra Media son personajes en sí mismos, que evolucionan junto con la historia y guardan innumerables secretos en sus rincones y grietas. Si bien la Tierra Media puede no ser real, existen ciertamente lugares en nuestro mundo físico que se asemejan al majestuoso paisaje que Tolkien soñó. Para el autor, la observación del mundo real era la base de su "subcreación", el término que utilizaba para describir el acto de construir un mundo literario con la coherencia de la realidad. Si alguna vez has deseado caminar por los senderos de los hobbits o contemplar la majestuosidad de los reinos élficos, te alegrará saber que muchos de esos escenarios están a tu alcance.

Como es natural, Nueva Zelanda puede ser el lugar de la Tierra que más se asocia con el mundo de Tolkien, ya que sirvió de telón de fondo para gran parte de la trilogía cinematográfica de El Señor de los Anillos dirigida por Peter Jackson. Sin embargo, existen otros lugares místicos que los aficionados han conectado con la Tierra Media de Tolkien basándose en sus escritos y en sus propias experiencias personales. A continuación, exploramos algunos de estos rincones fascinantes que te harán sentir como si hubieras cruzado la frontera hacia Arda.

Índice
  1. Mount Ngauruhoe, Nueva Zelanda
  2. Cheddar Gorge, Reino Unido
  3. Los Cotswolds, Reino Unido
  4. El Valle de Lauterbrunnen, Suiza
  5. La Isla de Skye, Escocia
    1. El impacto de la naturaleza en la obra de Tolkien
  6. Fuentes

Mount Ngauruhoe, Nueva Zelanda

Si hay algún lugar en la Tierra que sea sinónimo de la Tierra Media, es Nueva Zelanda. Los picos elevados y nevados y los valles místicos de esta nación están llenos de lugares utilizados en las películas de Peter Jackson, pero un sitio que los seguidores de los filmes encontrarán particularmente reconocible es el monte Ngauruhoe, que fue la ubicación de rodaje para el Monte del Destino (Orodruin). Este imponente volcán no solo cumplió una función estética, sino que capturó la esencia del peligro y la desolación que Tolkien describió en sus libros como el corazón del reino de Sauron.

Este estratovolcán tiene una altura de 2.291 metros (unos 7.500 pies) y entró en erupción por última vez en 1975, aunque sigue siendo uno de los volcanes más activos del país. La montaña fue alterada digitalmente en las películas para parecerse al paisaje volcánico hirviente donde el Señor Oscuro Sauron forjó el Anillo Único para gobernarlos a todos. Aun así, reconocerás la forma imponente del monte Ngauruhoe incluso entre todo el magma y los monstruos fabricados digitalmente que aparecen en las pantallas. Es importante que sepas que, para las comunidades locales Māori, esta montaña es considerada "tapu" (sagrada), por lo que se pide a los visitantes que respeten el entorno y eviten escalar hasta la cima.

Caminar por el Tongariro Alpine Crossing te permitirá experimentar de cerca este terreno que parece sacado de Mordor. Al recorrer este sendero, te encontrarás con lagos de color esmeralda, cráteres humeantes y campos de lava solidificada que te harán sentir el peso de la misión de Frodo y Sam. La geología de esta zona es tan extrema y dramática que es fácil entender por qué el equipo de producción decidió que este era el único lugar en la Tierra capaz de representar la tierra donde las sombras se extienden.

Cheddar Gorge, Reino Unido

J. R. R. Tolkien dejó muy pocas pistas explícitas sobre qué lugares del mundo real pudieron haber inspirado El Señor de los Anillos, pero sabemos con certeza que un lugar en particular inspiró una sección específica de Las Dos Torres. Se trata de Cheddar Gorge, un espectacular cañón de piedra caliza situado en las colinas de Mendip, en Somerset. Este lugar no solo destaca por su belleza exterior, sino por el intrincado sistema de cuevas que se esconde bajo sus acantilados, un entorno que dejó una huella imborrable en la memoria del autor.

En 1916, Tolkien y su esposa Edith pasaron su luna de miel en el pueblo de Clevedon, en Somerset. Durante su estancia, visitaron Cheddar Gorge, un valle impresionante compuesto por acantilados que ocultan innumerables cuevas prehistóricas llenas de estalactitas, estalagmitas y formaciones rocosas subterráneas. Tolkien visitó el lugar de nuevo en 1940 antes de escribir sobre ellas, y en una carta de 1971 confirmó que las formaciones y cavernas surrealistas de este valle inspiraron las Cavernas Centelleantes de el Abismo de Helm.

Si recuerdas la descripción que hace el enano Gimli sobre la belleza de las cuevas tras la batalla, entenderás la fascinación de Tolkien. Gimli habla de "pasillos de cristal" y "velos de piedra blanca", una prosa que refleja casi con exactitud la experiencia de caminar por las cuevas de Cheddar. Además, como dato curioso, en 1903 los investigadores desenterraron en estas cuevas un esqueleto de 9.000 años de antigüedad. Bautizado más tarde como el Hombre de Cheddar, el espécimen es el esqueleto casi intacto más antiguo jamás encontrado en Gran Bretaña, lo que añade una capa de historia ancestral que encaja perfectamente con el tono de los mitos de Tolkien.

Los Cotswolds, Reino Unido

Si lo que buscas es vislumbrar la Comarca tal y como aparece en las películas, probablemente querrás visitar el set de rodaje de Hobbiton en Nueva Zelanda, donde las casas de hobbit y los accesorios utilizados en los filmes se mantienen como una atracción turística bien conservada. Sin embargo, si deseas visitar una región auténtica que conserve ese encanto rural y que realmente parezca el hogar de Bilbo Bolsón, los Cotswolds, en Inglaterra, calmarán tu sed de aventura. Esta zona representa el ideal pastoral inglés que Tolkien tanto amaba y que utilizó como base para la cultura de los hobbits.

El propio Tolkien visitaba los Cotswolds con frecuencia, llevando a menudo a su familia en viajes por carretera a la granja de frutas de su hermano situada allí. Su tía también vivía en la región y tenía una casa de campo llamada Bag End (Cerrada en la traducción española), nombre que los fans reconocerán inmediatamente como el hogar de Bilbo y Frodo en Hobbiton. La conexión no es solo nominal; la atmósfera de tranquilidad, las colinas onduladas y la vida sencilla de los pueblos de piedra caliza son el alma de la Comarca.

Lugares específicos de los Cotswolds parecen sacados directamente del legendarium. Uno de los más famosos es la Iglesia de San Eduardo en Stow-on-the-Wold. Esta iglesia medieval tiene una puerta custodiada por dos imponentes tejos que parecen haber crecido directamente de la estructura. Muchos seguidores creen que esta puerta inspiró la Puerta de Durin, la entrada a la ciudad enana de Khazad-dum (Moria). Además, los Cotswolds albergan la "Four Shire Stone" (Piedra de los Cuatro Condados), un pilar que marcaba el punto donde convergían Gloucestershire, Warwickshire, Oxfordshire y Worcestershire. En los libros, la Comarca de Tolkien también está dividida en cuatro cuadernas, y tres de ellas se encuentran en una piedra llamada la Piedra de las Tres Cuadernas.

El Valle de Lauterbrunnen, Suiza

Ubicado entre acantilados imponentes de paredes verticales, este valle idílico es un lugar del mundo real que, según se cree, ayudó a inspirar Rivendel, el asentamiento oculto de los elfos que desempeñó un papel fundamental tanto en El Hobbit como en El Señor de los Anillos. Si alguna vez has visto ilustraciones de Rivendel con sus múltiples cascadas cayendo por laderas escarpadas, notarás que la similitud con este rincón suizo es asombrosa, casi fotográfica.

En 1911, un Tolkien de apenas 19 años realizó una excursión a pie por este valle junto a su tía y un grupo de amigos. El paisaje suizo, con su escala monumental y su belleza etérea, dio forma a su visión de la "Última Casa Homogénea al este del Mar". En una carta de 1967, el autor escribió que "el viaje del hobbit (Bilbo) desde Rivendel hasta el otro lado de las Montañas Nubladas, incluyendo el descenso por las piedras deslizantes hasta los bosques de pinos, se basa en mis aventuras de 1911", confirmando lo que muchos aficionados habían especulado durante décadas.

Con sus cascadas fluyendo (especialmente la famosa cascada de Staubbach), sus montañas impresionantes y el pintoresco pueblo anclado en el corazón del valle, no es difícil ver los paralelismos. De hecho, si caminas por los senderos que suben hacia el pueblo de Wengen, obtendrás una vista panorámica del valle que es prácticamente idéntica a los bocetos que el propio Tolkien dibujó para ilustrar Rivendel. Por supuesto, la totalidad de los Alpes suizos parece que podría formar parte de la Tierra Media, evocando las peligrosas rutas que la Compañía del Anillo tuvo que atravesar bajo la mirada del Caradhras.

La Isla de Skye, Escocia

La Isla de Skye en Escocia parece verdaderamente un reino de fantasía, por lo que no es de extrañar que esta isla escocesa haya sido vinculada con el mundo de Tolkien. Salpicada de lagos majestuosos, castillos antiguos y piscinas místicas, este lugar ha atraído durante mucho tiempo a los viajeros a sus costas gracias a su paisaje accidentado, salvaje y cargado de historia. Para Tolkien, que estaba profundamente influenciado por las sagas nórdicas y la literatura anglosajona, los paisajes del norte de Gran Bretaña representaban la atmósfera de las Edades Antiguas de su mundo.

Con una extensión de casi 80 kilómetros, esta isla estuvo habitada por escotos en el siglo I a.C. y más tarde fue gobernada por los nórdicos desde el siglo IX hasta el XII. Algunos castillos de este período aún permanecen, como el Castillo de Dunvegan, una majestuosa estructura del siglo XIII que sin duda parece algo sacado de una novela de fantasía medieval o una fortaleza de los hombres de Númenor. La mezcla de la cultura gaélica y la herencia vikinga en la isla crea una sensación de "antigüedad viva" que resuena con la profundidad histórica de la Tierra Media.

Los seguidores de Tolkien se sentirán especialmente atraídos por las Fairy Pools (Piscinas de las Hadas), un mosaico de estanques azules místicos y cascadas que descansan bajo las vastas montañas Cuillin. Estos paisajes parecen lugares por los que Frodo y sus compañeros podrían haber pasado en su largo viaje lejos de la Comarca. Otra ubicación famosa, el Old Man of Storr, es una formación rocosa de basalto que, con sus acantilados negros y dentados que se ciernen sobre valles de color verde esmeralda, se asemeja definitivamente al tipo de paisaje que Bilbo o la Compañía podrían haber encontrado al acercarse a las tierras de vigilancia o a las fronteras de Mordor.

El impacto de la naturaleza en la obra de Tolkien

Para comprender por qué estos lugares son tan relevantes, debes saber que Tolkien no veía la naturaleza simplemente como un escenario, sino como una fuerza moral. Sus viajes por Europa y su vida en la campiña inglesa le enseñaron a apreciar la fragilidad del mundo natural frente a la industrialización. Por eso, sus paisajes están tan detallados; cada árbol, colina y río tiene un nombre y una historia. Cuando visitas lugares como el Valle de Lauterbrunnen o los Cotswolds, no solo ves paisajes bonitos, sino que experimentas la misma chispa de asombro que llevó al autor a crear uno de los mitos más grandes de la humanidad.

La Tierra Media es, en esencia, un reflejo de nuestro propio mundo visto a través de una lente de mito y heroísmo. La próxima vez que planifiques un viaje, considera seguir los pasos de Tolkien. Ya sea explorando las cuevas de Somerset o contemplando los volcanes de Nueva Zelanda, descubrirás que la magia de la Tierra Media no está atrapada entre las páginas de un libro, sino que sigue viva en los paisajes más salvajes y hermosos de nuestro propio planeta.

Fuentes

https://www.bbc.com/travel/article/20240917-a-tolkien-trail-where-to-find-the-real-life-middle-earth

https://tolkienlibrary.com/press/1065-bag-end-a-very-english-place.php

https://www.britannica.com/place/Dunvegan-Castle

https://www.nationalparks.org/connect/blog/mount-doom-and-beyond-real-life-middle-earth

https://www.cheddargorge.co.uk/science-and-heritage/history-of-cheddar-gorge

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