La oculta y oscura historia detrás de los apodos y eslóganes más icónicos de la ciudad de Nueva York

hace 4 semanas

La oculta y oscura historia detrás de los apodos y eslóganes más icónicos de la ciudad de Nueva York

Cuando la gente se refiere a su ciudad con un apodo o un eslogan, lo normal es que estén expresando un profundo orgullo local. Sin embargo, a veces, ese nombre comenzó expresando algo muy diferente. Por ejemplo, hoy en día llamamos a Chicago "La Ciudad del Viento" (The Windy City), pensando que el nombre tiene algo que ver con el aire que entra sobre el Lago Michigan, pero en realidad, el nombre comenzó como un insulto, acuñado por periódicos de otras ciudades para tachar a sus rivales de mentirosos pomposos o "llenos de aire".

Si hay una ciudad que parece tener más apodos, es sin duda Nueva York. Sorprendentemente, muchos de estos nombres icónicos, que hoy se utilizan en *merchandising* y guías turísticas, se originaron a partir de algo que distaba mucho de ser un cumplido. Al adentrarnos en la historia de la urbe, descubrimos que sus motes más célebres son ecos de viejas críticas, sátiras o crónicas de la miseria social.

## El Contexto Histórico: De la Sátira a la Marca Global

Para entender la proliferación de apodos en Nueva York, es esencial comprender su papel en la imaginación estadounidense. Desde sus inicios, la ciudad ha representado el extremo del capitalismo, la concentración de riqueza y el crisol cultural. Este protagonismo no siempre fue bien visto por el resto del país, lo que alimentó una rica tradición de crítica y sátira, tanto interna como externa, que se ha solidificado en forma de sobrenombres.

La ciudad, con su constante reinvención y su densa historia, tiene la capacidad única de absorber los insultos y convertirlos en insignias de honor. Lo que comenzó como un dardo venenoso lanzado por un rival celoso o un reformador social, se transformó con el tiempo en una pieza fundamental de su identidad global. Esta resiliencia cultural es parte del encanto neoyorquino, donde lo feo y lo difícil se celebran como parte intrínseca del éxito. Analicemos cómo sus apodos más icónicos surgieron de la crítica, el resentimiento o la necesidad desesperada.

## THE BIG APPLE (La Gran Manzana)

"La Gran Manzana" hace referencia hoy en día al tamaño, la importancia y la vitalidad de Nueva York, pero su origen revela un sentimiento mucho más amargo por parte del resto de Estados Unidos. Si bien el apodo se popularizó en la década de 1920 gracias a los artículos sobre carreras de caballos (donde "la manzana grande" simbolizaba la recompensa máxima), su significado original se remonta a una crítica profunda sobre la distribución de la riqueza nacional.

Unos años antes, en 1909, un libro titulado **The Wayfarer in New York** (El Viajero en Nueva York) escribía humorísticamente sobre cómo otras partes del país <a href="https://web.archive.org/web/20131213180905/https:/www.nytimes.com/2000/09/17/magazine/the-way-we-live-now-9-17-00-on-language-slurvian.html" target="_blank">resentían a Nueva York</a>. El autor señalaba que el Medio Oeste, especialmente estados agrícolas como Kansas, veían a la ciudad como un ente "codicioso" y egoísta, totalmente desinteresado en los "grandes ideales americanos" y solo preocupado por extraer riqueza del vasto interior productivo del país.

El pasaje más revelador continuaba: “Nueva York es simplemente uno de los frutos de ese gran árbol cuyas raíces se hunden en el Valle del Misisipi, y cuyas ramas se extienden de un océano al otro, pero el árbol no siente un gran afecto por su fruto. Se inclina a pensar que <a href="https://archive.org/details/wayfarernewyork00mart/page/n21/mode/2up" target="_blank">la gran manzana se lleva una parte desproporcionada</a> de la savia nacional”. La manzana, en esta metáfora, es la ciudad de Nueva York, percibida como el fruto más grande y apetitoso, pero que absorbe de manera desmesurada la "savia" —la riqueza, el trabajo y los recursos— de la nación entera.

Estas palabras reflejan el resentimiento que algunos estadounidenses tienen hacia los grandes centros financieros y urbanos incluso hoy en día. El término se mantuvo en la cultura popular, aunque su significado se dulcificó, especialmente después de que los cronistas deportivos de hípica lo adoptaran. El cronista John Fitz Gerald, escuchando a mozos de cuadra en Nueva Orleans referirse a Nueva York como el destino de las grandes carreras —el "Big Apple"—, lo popularizó. La Gran Manzana pasó de ser una crítica a la codicia a simbolizar la cumbre de la ambición y el éxito.

## IF YOU CAN MAKE IT THERE, YOU’LL MAKE IT ANYWHERE (Si lo Logras Allí, lo Lograrás en Cualquier Parte)

Esta línea es universalmente reconocida como procedente de la famosa canción de Frank Sinatra, “New York, New York”. La canción, cuyo título completo es “Theme from **New York, New York**”, se originó en la película de Martin Scorsese de 1977, donde fue interpretada por Liza Minnelli. Se ha convertido en un himno de ambición, pero es un himno dudoso porque no es, en esencia, alguien cantando sobre su ciudad natal o sobre la alegría de vivir en ella.

La canción está escrita desde la perspectiva de alguien <a href="https://www.google.co.in/books/edition/American_Popular_Culture/XVF2AAAAMAAJ?hl=en&gbpv=1&bsq=%22My%20little%20town%20blues%22" target="_blank">en un pequeño pueblo</a> que sueña con Nueva York pero que nunca ha estado allí. Se trata de un lamento sobre el anhelo y la esperanza desesperada, algo parecido a la emotividad de “Somewhere Over the Rainbow”. Cuando la letra dice: “Si puedo lograrlo allí”, revela la profunda inseguridad del cantante, que aún no ha partido, y la posibilidad real de que nunca consiga llegar a Nueva York, ni mucho menos triunfar.

El soñador cree ingenuamente que con solo llegar a Nueva York su vida se resolverá, pero la canción presenta esa visión como un optimismo casi trágico, muy lejos de una declaración factual sobre la oportunidad. Esto se percibe con mayor claridad en la interpretación original de la película **New York, New York**, donde la canción aparece en el triste desenlace, después de que los personajes protagonistas, un saxofonista (Robert De Niro) y una cantante (Liza Minnelli), hayan visto cómo sus ambiciones se desmoronan en la ciudad.

De hecho, las letras, tal y como fueron escritas originalmente, eran incluso más negativas. En principio, no trataban de que a nadie le gustara Nueva York, sino que empezaban así: “**Siempre dicen que es un buen lugar para visitar, pero no me gustaría vivir aquí / Siempre dicen que es un buen lugar para hacer turismo, pero no me gustaría quedarme aquí**”<a href="https://archive.org/details/kanderebb0000leve/page/310/" target="_blank">.</a> Sinatra, al grabarla, limpió gran parte de este cinismo, transformándola en la poderosa balada que conocéis, pero el subtexto de la lucha y la posibilidad de fracaso permanece. Al final, la línea “Si lo logras allí, lo lograrás en cualquier parte” es menos un cumplido a la ciudad y más una advertencia sobre la dificultad extrema de sobrevivir en sus calles.

## THE CITY THAT NEVER SLEEPS (La Ciudad que Nunca Duerme)

Hoy en día, cuando se utiliza la expresión “la ciudad que nunca duerme”, pensáis en los teatros de Broadway, los bares abiertos 24 horas y el flujo constante de tráfico en Manhattan. Los periódicos de principios del siglo XX ya usaban la frase para destacar la vitalidad incesante de la metrópoli, de forma muy parecida a como se usa hoy. Sin embargo, este eslogan tiene raíces muy oscuras, procedentes de un exposé sobre la pobreza.

La frase fue tomada del libro de 1898 **Out of Mulberry Street**, escrito por el reformador social y fotoperiodista Jacob Riis. Riis, un inmigrante danés que se dedicó a exponer la miseria de los barrios bajos neoyorquinos, no estaba alabando la fiesta.

“The Bowery nunca duerme”, escribió Riis, refiriéndose a un barrio del Bajo Manhattan notorio por su extrema pobreza y delincuencia. No hablaba de lo divertido que es salir de copas. En su lugar, estaba compartiendo una anécdota desoladora en la que una mujer alcohólica de mediana edad murió en la calle <a href="https://archive.org/details/outofmulberrystr0000riis/page/108/mode/2up" target="_blank">tras beber ácido carbólico</a>.

La observación de que “nunca duerme” se refería a dos hechos muy crudos: por un lado, la constante e ineludible lucha por la supervivencia que obligaba a los pobres y desamparados a estar activos día y noche; y por otro, la rapidez con la que se congregaba una multitud o aparecía un policía de barrio, porque las patrullas policiales tenían que ser continuas y atentas a todas horas debido al elevado índice de criminalidad. Riis, un pionero en la documentación de la miseria urbana, también publicó otro libro fundamental sobre los *tenements* de Nueva York, cuyo título se convirtió en otra frase popular: **How the Other Half Lives** (Cómo vive la otra mitad). En resumen, la ciudad no dormía porque la pobreza y la tragedia eran implacables.

## THE TENDERLOIN (El Solomillo)

Existen varios distritos en diferentes ciudades que se conocen como “el Tenderloin”, siendo el de San Francisco el más famoso. Todos llevan el nombre del distrito Tenderloin original de Manhattan, una zona que históricamente abarcaba partes de Midtown Sur y que hoy incluye barrios como Chelsea y Hell’s Kitchen.

Si sois de los que asocian los nombres de distritos con la industria alimentaria, como sucede con los *meatpacking districts* (distritos de envasado de carne), podríais pensar que Tenderloin tiene que ver con la producción cárnica. Pero no es el caso. El Tenderloin de Nueva York era el principal distrito de la luz roja de la ciudad, lleno de burdeles, salas de juego y negocios ilegales. El nombre fue acuñado por el capitán del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), Alex “Clubber” Williams, en 1876, y era una referencia directa a la corrupción.

Williams era conocido por su mano dura, pero cuando se enteró de su traslado a esta zona notoriamente rica en vicios, no pudo contener la alegría. Exclamó: “He estado comiendo filete de paleta (**chuck steak**) desde que estoy en la fuerza y ahora voy a tener <a href="https://www.economist.com/moreover/1999/01/21/hog-riots-and-tenderloin" target="_blank">un poco de solomillo</a> (**tenderloin**)”.

Con esto, Williams no se refería a una comida literal. Quiso decir que iba a hacerse inmensamente rico a través de los sobornos (*payoffs*) que los dueños de los establecimientos criminales le pagarían con gusto para operar sin interferencias policiales. Comparaba la carne barata (el "chuck steak"), que obtenía al patrullar barrios pobres sin sobornos, con el "solomillo" (la carne de primera), que obtendría de la prosperidad ilícita de los criminales del distrito. El apodo, por tanto, encapsula la profunda corrupción y el cinismo de la policía de Nueva York durante la Edad Dorada.

## I ♥ NY (Yo ❤️ Nueva York)

Mientras que el Tenderloin y The Bowery representaban la suciedad de finales del siglo XIX, la ciudad de Nueva York tardaría casi un siglo más en alcanzar su peor momento moderno de crisis urbana. Entre 1962 y 1972, la tasa de asesinatos se disparó casi al triple, una tendencia que continuó durante gran parte de la década de 1970, un periodo marcado por el colapso fiscal y el temor ciudadano.

A finales de esta década, la reputación de la ciudad estaba por los suelos. En 1977, el Departamento de Comercio de Nueva York, desesperado por atraer turistas y levantar la moral, encargó <a href="https://www.mcny.org/story/milton-glaser-and-i-heart-new-york" target="_blank">un nuevo eslogan</a> que cambiara la percepción pública: I Love New York, con el “amor” representado por un corazón.

El eslogan, ideado por el legendario diseñador gráfico Milton Glaser, no surgió en un contexto de prosperidad, sino como una respuesta directa a una ciudad en crisis existencial. Además de la escalada criminal, Nueva York estaba al borde de la quiebra financiera. La situación era tan grave que en 1975, el presidente Gerald Ford declaró en televisión nacional que el gobierno federal <a href="https://www.fordlibrarymuseum.gov/sites/default/files/pdf_documents/library/document/0269/1551676.pdf" target="_blank">no rescataría a Nueva York</a>, dando lugar al famoso titular del *New York Daily News*: “**Ford to City: Drop Dead**” (Ford a la Ciudad: Que te mueras).

A pesar de la campaña, la delincuencia siguió subiendo en los años siguientes, <a href="https://nymag.com/news/features/crime/2008/42603/index5.html" target="_blank">alcanzando su punto máximo en 1990</a>. No obstante, el logotipo se convirtió en un símbolo de la resistencia cívica y, con el tiempo, en un icono cultural que ayudó a la recuperación de la moral. Aunque el eslogan era literalmente sobre amar la ciudad, fue el producto de una época oscura y de una campaña de *marketing* de último recurso para evitar que la gente huyera. Afortunadamente, la ciudad demostró una capacidad asombrosa para recuperarse, y la tasa de crímenes violentos experimentó una caída drástica en las décadas siguientes, reforzando la imagen positiva que el eslogan intentó crear.

## GOTHAM

Si bien hoy en día rara vez escucharéis a alguien llamar a Nueva York “Gotham”, el nombre es mundialmente famoso gracias a su adopción como hogar de Batman. La Ciudad Gótica (**Gotham City**) de los cómics fue nombrada, por el escritor Bill Finger, en honor al apodo de Nueva York, estableciendo la ciudad ficticia como una especie de <a href="https://www.nypl.org/blog/2011/01/25/so-why-do-we-call-it-gotham-anyway" target="_blank">versión alternativa, más oscura y corrupta, de Nueva York</a>.

El apodo original de Nueva York fue acuñado por Washington Irving en una publicación satírica del siglo XIX titulada **Salmagundi**. Irving tomó el nombre de un pueblo en Inglaterra que es la fuente de una leyenda llamada **Wise Men of Gotham** (Los Hombres Sabios de Gotham). A primera vista, parecería que Irving estaba elogiando la inteligencia de los neoyorquinos.

Pero la realidad es que **Wise Men of Gotham** trata sobre los residentes de Gotham haciendo cosas ridículas y estúpidas, razón por la cual los personajes son conocidos a menudo como Los Tontos de Gotham. La leyenda tiene muchas variantes, pero todas describen a los aldeanos involucrados en hazañas absurdas, como intentar ahogar anguilas o construir un seto alrededor de un cuco para que no pudiera volar.

En una de las versiones más benévolas de la historia, los habitantes fingieron su estupidez para evitar que un rey visitara su pueblo (ya que una visita real implicaría grandes gastos y la confiscación de tierras), pero Irving llamó a Nueva York “Gotham” <a href="https://www.bbc.com/news/uk-england-nottinghamshire-24760791" target="_blank">claramente para burlarse de ella</a> y de la vanidad de sus políticos. Y la versión más concisa de la historia, que era la más conocida por la gente común, no ofrecía excusas para su necedad. Considerad esta rima infantil, que resume el espíritu del apodo original:

*   **Tres hombres sabios de Gotham**
*   **Fueron al mar en un cuenco**
*   **Y si el cuenco hubiera sido más fuerte**
*   **Mi canción habría sido más larga**

Para Irving, Gotham era sinónimo de idiotez pretenciosa, y al aplicarlo a Nueva York, estaba criticando duramente su política y su élite social. Que este apodo, cargado de burla, haya llegado hasta la modernidad, e incluso haya engendrado la versión gótica de Batman, demuestra cómo las críticas históricas pueden incrustarse en el ADN cultural de la ciudad.

## La Fascinación por el Oprobio Urbano

La Ciudad de Nueva York, a diferencia de muchas otras metrópolis, no teme sus apodos negativos; los abraza como prueba de su carácter indomable. Cada mote es una cápsula del tiempo que nos recuerda los desafíos históricos que tuvo que superar. La Gran Manzana nos habla de envidia económica, The Tenderloin de la corrupción institucional, y La Ciudad que Nunca Duerme de la tenaz lucha contra la pobreza y el crimen.

El estudio de sus apodos es un espejo de la historia social y política de Estados Unidos, que a menudo se centra en la dicotomía entre el sueño americano (representado por el ascenso y el brillo de Manhattan) y la cruda realidad urbana (las sombras de Gotham y la miseria de los *tenements*). Si te encuentras paseando por las calles de Nueva York o pensando en mudarte, recuerda que estás pisando un lugar donde el orgullo de la ciudad se construye sobre la osadía de transformar la burla en leyenda. Es una ciudad que te desafía constantemente, pero que recompensa a quienes aceptan la dureza de su apodo original.

---

## Fuentes

https://web.archive.org/web/20131213180905/https:/www.nytimes.com/2000/09/17/magazine/the-way-we-live-now-9-17-00-on-language-slurvian.html
https://archive.org/details/wayfarernewyork00mart/page/n21/mode/2up
https://www.google.co.in/books/edition/American_Popular_Culture/XVF2AAAAMAAJ?hl=en&gbpv=1&bsq=%22My%20little%20town%20blues%22
https://archive.org/details/kanderebb0000leve/page/310/
https://archive.org/details/outofmulberrystr0000riis/page/108/mode/2up
https://www.economist.com/moreover/1999/01/21/hog-riots-and-tenderloin
https://www.mcny.org/story/milton-glaser-and-i-heart-new-york
https://www.fordlibrarymuseum.gov/sites/default/files/pdf_documents/library/document/0269/1551676.pdf
https://nymag.com/news/features/crime/2008/42603/index5.html
https://www1.nyc.gov/site/nypd/stats/crime-statistics/citywide-crime-stats.page
https://www.nypl.org/blog/2011/01/25/so-why-do-we-call-it-gotham-anyway
https://www.bbc.com/news/uk-england-nottinghamshire-24760791

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad