Millones de muestras de especies en peligro de extinción podrían almacenarse algún día en la Biovault de Colossal
hace 1 mes

Colossal Biosciences, conocida por sus ambiciosos proyectos de desextinción, ha anunciado una nueva iniciativa que finalmente asegurará muestras congeladas de miles de especies. La empresa de biotecnología con sede en Dallas está lista para iniciar la construcción de Colossal BioVault y el Laboratorio Mundial de Preservación, una instalación de criopreservación que se instalará dentro del Museo del Futuro de Dubái.
El Colossal BioVault busca apoyar la biodiversidad al preservar el material genético de especies en peligro de extinción, implicando la recolección y el almacenamiento de millones de muestras. Según la compañía, estas muestras se utilizarán para la investigación de conservación a largo plazo y algún día podrían ayudar a restaurar las poblaciones de especies perdidas. Este proyecto de vanguardia no es simplemente un almacén de información genética; es una póliza de seguro global para la vida en la Tierra, diseñada para mitigar el impacto devastador de la crisis actual de biodiversidad. Al establecer una biblioteca genética tan vasta, Colossal pretende ofrecer herramientas biológicas cruciales a científicos y conservacionistas de todo el mundo, garantizando que el patrimonio genético de nuestro planeta no se pierda por completo.
“Gracias al liderazgo visionario de los Emiratos Árabes Unidos, Colossal está creando ahora el primer BioVault de Colossal del mundo: un recurso global sin precedentes, un Arca de Noé moderna para proteger y restaurar la vida en nuestro planeta”, afirmó Ben Lamm, cofundador y CEO de Colossal, en un comunicado. Lamm enfatizó la urgencia del proyecto, señalando que la colaboración con los EAU no solo proporciona una ubicación estratégica y futurista, sino que también subraya el compromiso internacional necesario para enfrentar el rápido declive de la vida silvestre. Esta iniciativa demuestra cómo la tecnología avanzada, a menudo asociada con la ciencia ficción, está siendo aplicada de manera práctica y urgente para resolver problemas de conservación que desafían los métodos tradicionales.
Enfrentando una Crisis de Biodiversidad
Colossal, que fue noticia en 2025 con sus proyectos de desextinción del lobo gigante (Canis dirus) y el mamut lanudo, anunció que el BioVault en Dubái es una iniciativa de nueve cifras construida para preservar muestras de hasta 10.000 especies. La iniciativa priorizará inicialmente las 100 especies más en peligro del mundo. Este enfoque selectivo es vital, ya que permite a los científicos concentrar recursos limitados en aquellas especies cuya pérdida tendría el mayor impacto ecológico o aquellas que están al borde de la extinción. La magnitud financiera del proyecto subraya la seriedad con la que Colossal aborda la amenaza existencial que supone la pérdida de biodiversidad.
Actualmente, más de 1 millón de especies están amenazadas de extinción. Se cree que la tasa actual de extinción se sitúa entre 100 y 1.000 veces la tasa de extinción de fondo (la tasa natural a la que las especies se han ido extinguiendo a lo largo de la mayor parte de la historia de la Tierra, exceptuando los grandes eventos de extinción), según un editorial en la revista Nature. Esta aceleración dramática no es un fenómeno natural; es el resultado directo de la actividad humana, impulsada principalmente por la destrucción del hábitat, la sobreexplotación, la contaminación y, cada vez más, el cambio climático. Estamos viviendo lo que muchos científicos denominan la Sexta Extinción Masiva, y la velocidad a la que estamos perdiendo formas de vida exige respuestas radicales y tecnológicamente avanzadas.
“Estamos perdiendo especies a un ritmo alarmante, y el mundo necesita urgentemente una red distribuida de BioVaults globales: un verdadero plan de respaldo para la vida en la Tierra”, explicó Lamm. La idea de una red distribuida es clave, ya que garantiza que el material genético vital no esté centralizado en una única ubicación, protegiéndolo de posibles desastres naturales, conflictos o fallos técnicos que podrían comprometer un único depósito. Esta estrategia de seguridad, similar a la utilizada en la banca de datos digital, es esencial cuando el activo que se protege es irremplazable: la información genética que sustenta la vida.
La Dimensión de la Sexta Extinción
Para comprender la urgencia detrás del Colossal BioVault, es fundamental entender qué significa la "tasa de extinción de fondo". Esta tasa histórica se mide a lo largo de millones de años, representando el ritmo normal al que las especies evolucionan y desaparecen. El hecho de que la actividad humana haya disparado esta tasa entre 100 y 1.000 veces no es solo una estadística alarmante; es una señal de que los ecosistemas están colapsando bajo la presión antropogénica. La pérdida de especies no solo implica la desaparición de un animal o planta en particular, sino que desestabiliza redes ecológicas complejas.
La crisis de biodiversidad actual tiene múltiples vectores. La deforestación para la agricultura, la urbanización y la minería fragmentan los hábitats, aislando poblaciones y reduciendo la diversidad genética. Además, la introducción de especies invasoras y la propagación de enfermedades globales agravan el problema. Sin embargo, el cambio climático se perfila como el catalizador más peligroso, afectando la supervivencia de las especies a través de cambios en la temperatura, la acidificación de los océanos y la alteración de los patrones migratorios y reproductivos. Proyectos como el BioVault buscan preservar la capacidad de adaptación de la vida, manteniendo un catálogo de soluciones genéticas que la naturaleza tardó eones en desarrollar.
Salvando Especies Amenazadas
El Colossal BioVault también se centrará en especies que están en peligro en los Emiratos Árabes Unidos. Una especie que necesita urgentemente protección en la región es la tortuga carey (Eretmochelys imbricata), distribuida por aguas tropicales y subtropicales de todo el mundo; a lo largo del Golfo Pérsico, las tortugas carey habitan en sitios de anidación en playas de Irán, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. La elección de especies regionales específicas subraya la intención de Colossal de proporcionar soluciones de conservación que beneficien directamente a los países anfitriones y a sus ecosistemas locales, creando un impacto inmediato y tangible.
El cambio climático está pasando factura a estas tortugas de varias maneras, siendo el más preocupante el cambio en las proporciones de sexo relacionadas con el clima. La determinación del sexo dependiente de la temperatura (TSD) es un fenómeno fascinante y vulnerable. Si los huevos de una tortuga incuban por debajo de 27,7 grados centígrados (81,86 grados Fahrenheit), las crías serán machos. Pero si la temperatura de incubación supera los 31,5 grados centígrados (88,8 grados Fahrenheit), las crías serán hembras. Dado que las altas temperaturas constantes provocarán el nacimiento de más hembras, los científicos están preocupados de que el cambio climático pueda dar lugar a poblaciones de tortugas exclusivamente femeninas, según el Servicio Nacional Oceánico de Estados Unidos (NOAA). Si esto ocurre de manera generalizada, la viabilidad reproductiva de toda la especie se verá comprometida, llevándola a un rápido colapso demográfico.
Un estudio de enero de 2026 publicado en la National Library of Medicine analizó 17 tortugas carey de cuatro islas de anidación cerca del sur de Irán y descubrió que las poblaciones mostraban una baja diversidad genética. Los autores enfatizaron que los planes de conservación para cada sitio de anidación son esenciales, afirmando que “la pérdida de uno podría resultar en la pérdida de todo un linaje genético”. Este hallazgo es crucial: en un mundo donde la diversidad genética ya es baja debido a la fragmentación del hábitat, la criopreservación de diferentes linajes genéticos en el BioVault se convierte en la única forma de garantizar que exista material lo suficientemente variado para futuros programas de cría y restauración, incluso si una población específica desaparece de la naturaleza.
La Ciencia Detrás de la Criopreservación
La criopreservación, o el arte de congelar la vida, es la piedra angular del Colossal BioVault. Este proceso va mucho más allá de simplemente meter una muestra en un congelador. Requiere técnicas altamente sofisticadas para evitar que se formen cristales de hielo dentro de las células, ya que estos cristales romperían las membranas celulares, matando el material biológico. Para ello, los científicos utilizan crioprotectores, sustancias químicas que actúan como anticongelantes biológicos, permitiendo que las muestras se enfríen a temperaturas ultra bajas, generalmente por debajo de los -150°C, y a menudo a la temperatura del nitrógeno líquido (-196°C).
La complejidad técnica y logística es inmensa. Colossal no solo debe recolectar el material (que a menudo implica viajes a zonas remotas y el trabajo con especies extremadamente raras), sino que también debe procesar el tejido para obtener líneas celulares viables. Una línea celular se refiere a las células que pueden cultivarse y replicarse indefinidamente en un laboratorio. Almacenar células vivas es lo que diferencia estos proyectos de los tradicionales "bancos de semillas" o muestras de ADN seco, ya que las células vivas son necesarias para futuras aplicaciones de biotecnología, como la clonación somática o la edición genética avanzada. El BioVault de Dubái deberá ser una instalación de máxima seguridad y estabilidad para mantener millones de muestras durante décadas, o incluso siglos, sin fallos energéticos o estructurales.
El Reto de la Viabilidad Genética a Largo Plazo
El objetivo principal de un biobanco moderno como el BioVault es la viabilidad. ¿Cómo garantizamos que, dentro de 50 o 100 años, una célula congelada de un lince ibérico o de una tortuga carey pueda ser descongelada y utilizada para crear un nuevo individuo? Esto requiere no solo el mantenimiento de la integridad celular, sino también la preservación del ADN sin degradación. El proceso de congelación en nitrógeno líquido detiene casi por completo la actividad biológica y las reacciones químicas, proporcionando una cápsula del tiempo molecular ideal.
Además, los científicos deben asegurarse de que están recolectando el espectro genético completo de una especie amenazada. Si una especie solo tiene una pequeña población restante, los conservacionistas deben capturar la mayor cantidad de diversidad genética posible para evitar la endogamia futura. El BioVault, al priorizar las 100 especies más en peligro, debe implementar protocolos de muestreo rigurosos y éticamente responsables para maximizar la utilidad futura de las muestras, asegurando que cada tubo de criopreservación contenga un material genético único y valioso para la supervivencia de la especie.
El Auge de la Biobanca
La noticia del Colossal BioVault llega en un momento en que científicos y conservacionistas se están comprometiendo con la biobanca, un esfuerzo que tiene como objetivo preservar indefinidamente células vivas de la vida silvestre. Esta tendencia representa un cambio estratégico en la conservación: complementar la protección del hábitat in situ con una estrategia de respaldo ex situ de alta tecnología. La biobanca se está convirtiendo rápidamente en un componente esencial de la biotecnología de la conservación, ofreciendo esperanza donde los métodos tradicionales han fracasado.
Proyectos similares han surgido en los últimos años; en 2023, la organización sin fines de lucro de conservación Revive & Restore anunció planes para crear un biobanco de especies estadounidenses en peligro de extinción. Este proyecto recogerá muestras de animales en la naturaleza y programas de cría en cautividad, y luego congelará líneas celulares y tejidos para su almacenamiento a largo plazo. Revive & Restore anunció que se ha asociado con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE. UU. (U.S. Fish and Wildlife Service) para identificar las especies en peligro que serán incluidas en el biobanco. Según el sitio web de la organización, varias especies ya han sido criopreservadas, incluido el lobo mexicano, el berrendo de Sonora, el murciélago de Florida y el ratón saltamontes de Preble. Estos esfuerzos, aunque de menor escala que la ambición global de Colossal, demuestran que la tecnología de biobanca está madurando y ganando aceptación como una herramienta vital de conservación.
En cuanto a los objetivos de conservación de Colossal, la compañía planea que el BioVault en Dubái sea el primero de una red global de BioVaults que se extenderá por múltiples países. La elección de Dubái, con su Museo del Futuro, no es casualidad; posiciona el proyecto como una iniciativa futurista y accesible. Según Colossal, la exhibición de Dubái sentará un precedente como un “laboratorio viviente”, involucrando a científicos ciudadanos al permitir que el público observe el trabajo de preservación científica en tiempo real. Esta transparencia y compromiso público son fundamentales para generar apoyo y conciencia sobre la crisis de biodiversidad, transformando un centro de investigación ultrasecreto en un punto focal educativo. El acceso al público no solo inspira, sino que también desmitifica la biotecnología de la conservación, mostrando a la gente común cómo la ciencia puede ser un guardián activo de la vida en la Tierra.
Implicaciones Éticas y Futuras
El concepto de biobanca global inevitablemente plantea preguntas éticas y logísticas. Si bien la criopreservación ofrece un respaldo crucial, también abre la puerta a la desextinción, un campo altamente debatido en el que Colossal ya es un actor principal. ¿Es ético gastar recursos masivos en revivir una especie (como el mamut) cuando miles de especies vivas están al borde de la extinción? Los defensores del BioVault argumentan que la tecnología desarrollada para la desextinción (como la edición de genes y la gestación artificial) es directamente aplicable a la conservación de especies actuales, ayudando a introducir diversidad genética en poblaciones endogámicas o a hacer que las especies sean más resistentes al cambio climático.
Además, el BioVault funcionará como un repositorio de recursos genéticos esenciales para la investigación farmacéutica y biológica. Muchas especies albergan compuestos únicos que aún no han sido estudiados. Al preservar su material genético, estamos asegurando que las futuras generaciones de científicos tendrán acceso a este tesoro biológico para descubrir nuevos medicamentos o desarrollar biotecnologías. En última instancia, el BioVault representa una inversión en el futuro de la biología, la medicina y, fundamentalmente, la supervivencia de la vida tal como la conocemos. La esperanza es que, al proporcionar un "plan B", se gane tiempo para abordar las causas fundamentales de la extinción: la destrucción del hábitat y el cambio climático, garantizando que el futuro del planeta sea tan rico y diverso como su pasado.
Fuentes
https://www.nature.com/articles/d41586-022-03893-w
https://oceanservice.noaa.gov/facts/gender-temperature.html
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8753232/
https://reviverestore.org/us-endangered-species-biobank/
https://www.iucn.org/resources/issue-briefs/biodiversity-crisis-and-extinction-rates

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